A lo largo de los años diversos estudios han demostrado de poco en poco cómo el conocer a las generaciones, sus diferencias, sus similitudes y sobre todos sus comportamientos es esencial para hacer que el marketing sea más efectivo. En la lectura, se plantean puntos muy importantes de cómo se comporta la Net Generation, que en muchos aspectos es muy similar a lo que ahora se le conoce como la generación Millennial. Esta información y aproximamiento “neutral” es importante para tener un acercamiento a cómo veían y estudiaban en un inicio a las nuevas generaciones para que más adelante los mercadólogos actuales puedan hacer lo mismo con los nuevos potenciales compradores pertenecientes al grupo de los Centennials.

En primer lugar es importante destacar que la aproximación de Don Tapscott en el libro es la adecuada hacia con la “net generation”. El autor intenta postular un análisis neutro en el cual contempla las cosas “feas” o “negativas” que han dicho otros autores sobre esta generación, pero a su vez trata de dar una explicación objetiva de lo que motivó a estos escritores a expresar eso. Incluso, en un atrevido desafío intelectual, procura retomar los problemas postulados por asociaciones un tanto radicales como la de las Madres en Contra de la Violencia y Adicción a los Videojuegos (MAVAV por sus siglas en inglés) para avisar al lector que las posturas de estos grupos, aunque sean extremas, pueden darnos pistas del comportamiento de una generación. Esto genera interés en el lector, ya que Tascott no pretende seguir con las misma idea negativa sobre las nuevas generaciones, sino que expresa la importancia de conocer a fondo todos los aspectos y orígenes de los comportamientos sociales de los más jóvenes.

Net Generation

Lo dicho anteriormente hace evidente que el análisis del autor permanezca vigente hasta cierto grado. Como se postuló en un inicio, la descripción de la Net Generation encaja perfectamente con la generación Millennial, y lo escrito permite conocer más sobre la generación que en su momento, prácticamente tuvo el mayor boom tecnológico que se haya visto. Es justo en el aspecto tecnológico que el texto puede perder parte de su vigencia, ya que los gadgets, aplicaciones y desarrollos tecnológicos son mucho más avanzados a los de hace poco más de 10 años. Otro punto en contra es que Tascott, de momento, no contempla a la generación nacida después de 1996, la cual presenta características diferentes y actualmente es la que usa los artículos que los miembros de la Net Generation está fabricando, y la que también prácticamente se está adueñando del sistema y está haciendo ahora sus propios cambios. Sin embargo, la lectura siempre puede servir para conocer la manera en la que los nuevos investigadores pueden aproximarse a los Centennials y no solo eso, también para que los mercadólogos actuales puedan librarse de prejuicios sobre las nuevas generaciones y puedan desarrollar un análisis más objetivo y crítico con la meta de predecir los comportamientos de los más jóvenes y de esta manera aplicar mejores campañas de marketing.

De igual forma el libro nos sirve para conocer cómo en la época actual, el experto en marketing puede acercarse a los individuos pertenecientes a la Net Generation y hacer campañas de mercadeo más acercadas a los gustos, deseos y forma de pensar de aquellos criados por el internet y los videojuegos. Como decía Mariken Kimmels, quién fue director Heinz Continental Europe para que una generación compre y sea leal a una marca, los líderes empresariales deben “Involucrarlos con su estrategia de marketing y branding y pensar en el marketing como la manera de forjar una relación” (como se cita en Berg & Behrer, 2016) En muchas maneras, el hecho de que aquellos que nacieron bajo el manto de esta generación, sean los que básicamente iniciaron y desarrollaron el mundo digital nos permite saber la manera en la que los entornos de alta tecnología han cambiado los comportamientos de la humanidad. Hay oportunidades para hacer marketing tanto en los puntos negativos, como positivos de ese grupo demográfico. Como primer punto, el mercadólogo puede aprovechar el miedo al compromiso y la falta de enfoque que tienen estas personas, en menor o mayor medida, para realizar productos que impacten más este tema y hacer campañas exitosas como Coca Cola, Starbucks o Apple, compañías que más que vender productos, tratan de vender experiencias que llenen las nuevas necesidades emocionales de los pertenecientes a la generación Net. También se puede aprovechar la motivación que tienen por utilizar tecnología y el internet para llevarles publicidad, ofertas y mensajes de maneras muy novedosas.

Otro punto que toca Tapscott y es relevante destacar es que los miembros de la Net Generation son despreocupados hasta con su información personal. En el marketing digital, se sabe que diversas empresas como Google, Facebook y Twitter viven de la recolección de información de los usuarios, datos que luego incorporan a sus algoritmos y de esta manera ofrecen programas de publicidad mucho más precisos a los productores, empresarios y community managers. Este tema es sumamente vigente ya que recientemente varias redes sociales como Twitter y la misma FB han tratado de reglamentar de mejor manera los disuasión de noticia falsas (usualmente relacionadas a la política), publicidad engañosa y mensajes de odio. La discusión sobre la privacidad se mantiene relevante ya que conlleva la manipulación de masas, aunque abra la oportunidad para explorar nuevos mercados de manera mucho más sencilla y enfocada.

En conclusión, la lectura funciona y se mantiene vigente. La perspectiva del autor invita a ocupar más el análisis y la razón antes de tomar una decisión, en vez de dejarse llevar por prejuicios sin fundamento. También es relevante para que no solo los expertos puedan predecir los comportamientos de las futuras generaciones sino que también se pueda conocer de mejor manera a los que iniciaron con la revolución digital. Finalmente, el conocer a la Net Generation, permitirá a los que se dedican al marketing a saber de mejor manera cómo se comportan los que ahora producen lo que el mundo consume, por lo menos en el mundo virtual.

Referencias:

Tapscott, D. (2009). Grown up digital: how the net generation is changing your world. New York: McGraw-Hill.

Bergh, J. van den, & Behrer, M. (2016). How Cool Brands Stay Hot : Branding to Generations Y and Z (Vol. 3rd edition). London: Kogan Page. Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?direct=true&db=e000xww&AN=1213957&lang=es&site=ehost-liv